El Poder de la Buena Música en la vida de un Joven

¡Pocas cosas son más importantes para un joven que la música!  Los efectos psicológicos de la música son poderosos y de gran alcance. Por eso es importante aprender a usarlo a tu favor.   

Permítanme compartir lo que he aprendido sobre los beneficios de la buena música.  

Y cuando el espíritu malo… venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.  

1Samuel 16:23

Aquí vemos en la vida de David un poderoso ejemplo del poder de la buena música impactando la vida de los oyentes a tres niveles: físico, emocional y espiritual. 

La música es buena para tu salud física 

Aunque la música no es una panacea cura-lo-todo para todos, hay beneficios para la salud producidos por la música que han sido científicamente validados.  Por ejemplo, la música se ha usado para aliviar el dolor en los pacientes después de una operación.  También hay evidencias que sugieren que escuchar música puede mejorar la función del sistema inmunológico al disminuir las hormonas del estrés lo cual ayuda al cuerpo a recuperarse y resistir enfermedades.  La ciencia aun tiene mucha tela que cortar en este aspecto, pero hay muchos ejemplos documentados del efecto positivo de la buena música sobre la salud.  Presioné aquí para leer una dramática ilustración del poder sanador de la música. (Está en inglés, ¡perdón!)

La música es  buena para tu salud emocional 

 La musicoterapia es una intervención que a veces se utiliza para promover la salud emocional, ayudar a los pacientes a sobrellevar el estrés y aumentar el bienestar psicológico. La música puede relajar la mente, energizar el cuerpo e incluso ayudar a las personas a controlar mejor el dolor.   La música relajante disminuye la presión arterial, estabiliza el ritmo cardíaco y alivia el estrés y la ansiedad debido a que estimula las mismas áreas del cerebro que desencadenan el placer en otras actividades como el humor, la comida sabrosa, las drogas o el sexo.

La música es buena para tu salud espiritual 

La buena música es parte de quien soy cuando estoy lleno del Espíritu. “… Sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.  Ef.5:18-19.   De hecho, la alabanza es un arma poderosa en la batalla espiritual porque ayuda a mantener nuestro enfoque y confianza en Dios, que es nuestra fuente de fortaleza.  En 2 Cr. 20: 21-22, tenemos un dramático ejemplo de cómo la alabanza desató el poder de Dios a favor de su pueblo en medio de una batalla.  En Hechos 16:25 tenemos otro poderoso ejemplo, cuando en medio de circunstancias totalmente adversas, Pablo y Silas, cantan himnos a Dios!

La naturaleza de la musica

Pienso que la razón por la que la música tiene un efecto tan poderoso y abarcador es por su misma naturaleza.   Toda música tiene tres componentes:  ritmo, melodía  y armonía.   El ritmo apela al cuerpo    La armonía apela al intelecto y las emociones porque se requiere de alguien que sabe lo está haciendo para componer algo que suena bien.  La melodía apela al espíritu.  

Características de la “buena música”

Obviamente, todo lo bueno tiene su falsificación, y la buena música no es la excepción.  No voy a entrar a calificar qué géneros o tipos de música entran en la categoría de “buena música” porque iniciaría una discusión interminable, y porque mayormente es cuestión de gustos y preferencias.   Lo que sí puedo hacer es mostrar los principios que utilizo para escoger una música que es edificante y que eleva mi espíritu.    

Primero, la buena música no debe enfatizar el ritmo.  Como dijimos, la música apela al cuerpo.  Cuando mueves tu cuerpo ya sea para aplaudir, zapatear, o bailar, lo haces al son del ritmo.  El ritmo es a la música lo que el pulso, al cuerpo.  Si tú me vieras moverme sabrías que estoy vivo y que tengo pulso.  Pero si pudieras ver mis venas dilatar y contraer con cada latido de mi corazón, sabrías, sin lugar a dudas, que algo anda mal.  Así debe ser el ritmo: presente pero no destacado.

Segundo, la letra, si hay, debe ser edificante.  Mucha de la música moderna, glorifica al sexo, incita a la violencia y estimula explícitamente a cosas que simplemente no convienen.   Pero, por favor, no cometas el error de creer que simplemente porque una canción tiene letra basada en la Biblia, eso automáticamente la convierte en “música cristiana”.   No te equivoques: TODAS las partes, ritmo, armonía y melodía son parte del mensaje, no solo la letra.  De hecho, la música puede lograr su efecto ¡con o sin la lírica!   Si la letra, el ritmo, el estilo de la música se conforma a los “patrones de este mundo” (Rom. 12:1-2), no debe ser parte de tu arsenal.  

Uno de mis hábitos más poderosos ha sido crear lo que llamo mis “centros de reabastecimiento  emocional”.  Es donde recargo mis baterías emocionales y espirituales.  Uno de esos centros es -¡lo adivinaste!-la música.  Es un oasis al cual puedo recurrir, no solo en mi intimidad con Dios, sino cuando enfrento momentos difíciles.   Tengo, por así decirlo, una especie de himnario personal de música que me levanta e inspira: cantos de alabanza y victoria, vocal o instrumental,  que han significado mucho para mí a lo largo de los años.   La elección de la música es, por supuesto, muy personal, pero te doy mi recomendación: 

  • Escoge música que te haga cantar, no dormir (a menos que esa sea tu intensión).   
  • Selecciona los cantos que expresan adoración, devoción o victoria en Cristo.
  • Preferiblemente usa himnos cortos y fáciles de memorizar.
  • Tenlo a mano y fácilmente accesible, de modo que puedas encontrarlo rápidamente sin tanto esfuerzo.  Hoy día, con la tecnología al alcance de todos, esto bastante fácil de lograr si se requiere.  ¡Te aseguro que valdrá la pena!

En resumen, joven amigo, la música es un arma poderosa que debes emplear sabiamente  a tu favor, no es tu contra. 


Pregunta de discusión

¿Qué música vas a incluir en tu “Centro Reabastecimiento Emocional”?

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