Su mejor sermón lo predicó sin decir una sola palabra

Esta semana cumplió años una de las personas que más admiro y respeto.  El hermano Frank Brewster, ha sido el pastor de la Iglesia de Dios de calle 16 Río Abajo por varias décadas.   Es un colega en el ministerio, un amigo, un mentor y, sobretodo, un ejemplo como hombre de Dios.  Fue mi primer pastor.
Siempre he admirado su estilo dinámico de predicar.  De hecho, fue una de las cosas que me atrajo a la Iglesia de Dios cuando joven.   En estos 40 y tantos años lo he oido predicar “20,000” veces (su número favorito), pero el mensaje que más caló en mí lo predicó sin decir una sola palabra.
Esto fue lo que sucedió:  Estábamos ayudando a construir el templo de la Iglesia de Dios en Don Bosco. (Esto fue en la década de los años 80).   Yo estaba recién llegado a la Iglesia de Dios.  Cerca del mediodía trajeron la comida.  Era pollo frito.  Repartieron la comida y todas las presas de pollo se acabaron aunque alcanzó exactamente para todos los que estaban.   Pero justo cuando íbamos a comenzar a  comer llegó otro hermano.    A sabiendas de que eso significaría que tendría que compartir mi comida, rápidamente le metí un mordisco a mi muslo de pollo.   En ese mismo momento, vi de reojo que el Pastor Brewster también estaba a punto de meterle un mordisco al suyo, pero bajó la mano y ofreció su presa al recién llegado.
¡Quedé convicto en el acto!  ¡Mi egoísmo quedó al desnudo en contraste con su altruismo!  Fue un mensaje de sacrificio y amor más poderoso que jamás he escuchado y lo hizo sin decir una sola palabra.  ¡La lección para mí es que tus actos hablan más fuerte que tus palabras!  ¡Gracias, Pastor, por ese mensaje!
Eso me recuerda un mensaje de amor aun mayor que también se predicó con mucho más que palabras.  Dios demostró su amor para con nosotros no con palabras sino con hechos al permitir que su hijo tomase nuestro lugar en la cruz.  Porque…
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.   Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.  Is. 53:6-7.  ¡Gracias, Señor, por demostrar tu amor con hechos! Y Gracias por siervos tuyos como el Pastor Frank para recordárnoslo!
¡Bendiciones!

1 Comment

  • Ady Jones
    Posted October 31, 2020 10:31 am 0Likes

    Que lindo!

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